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11 dic 2010

Con Él teníamos un modo particular de comunicarnos cuando no teníamos palabras para expresarlo. Lo hacíamos a través de videos, canciones.

Así, muchas veces tuve que bancarme el tema Caprichosa de Chayanne entre otros. También recuerdo haber usado en alguna discusión el tema Fuiste de Gilda. A veces solíamos usarlo para bromas y otras para discusiones intentando que duelan menos.

Después de dos semanas desde ese último primer beso, no volvimos a vernos, ni a tener ningún tipo de contacto. Muchas veces lo veía conectarse al msn y me ponía invisible. Luego volvía a ponerme visible porque en realidad lo que mas quería es que se diera cuenta de que aun estaba acá. Miré sus fotos incansablemente, todavía lo hago. 

El jueves, mientras desayunaba revisé el correo y entre los nuevos e-mails, había uno de él.

Había mandado un linck de un video y debajo decía: Espero la respuesta.

Este es el video. Todavía no se que responderle. Acepto sugerencias.



3 dic 2010

Errabundeo

Aunque todo amor sea vivido como único
y aunque el sujeto rehace la idea de 
repetirlo más tarde en otra parte, 
sorprende a veces en él una suerte de difusión del deseo amoroso.


Comprende entonces que está condenado a errar hasta la muerte de amor en amor.

Roland Barthes.


20 nov 2010

Él

Nos conocimos una noche de invierno. A pesar de que entre los dos se interponían cables, fibras ópticas y varios kilómetros, esa noche, sólo estábamos él y yo.
Me hizo reír. Eso me sedujo. Hacía tiempo que no lo hacía y esa noche, tan separadamente juntos nos reímos a carcajadas. Y ésa, fue la primera de las miles de charlas que vendrían después.

Yo todavía tenía cicatrices sin curar. No recuerdo como empezó todo. Prometimos conocernos, pero con una condición, no tocarnos. Ni abrazos, ni besos en la mejilla. Nada de contacto físico. Si alguien rompía la regla, debía pagar una consecuencia (yo pedía un chocolate). Y así, entre humor y picardía comenzamos a estar juntos.
No sé cuándo. No sé cómo, todo empezó a cambiar. No sé en qué momento pasamos de una relación de “amigos” a una relación de “novios”. No hubo fecha de inicio. Desde esa noche de invierno, siempre estuvimos juntos. ¿O acaso un beso es condición necesaria para ser novios? ¿Qué es ser novio o novia? ¿Qué implica?  No me gustan las etiquetas, aunque muchas veces peco de eso. Pero las evito, y las evite en un primer tiempo. Porque, en última instancia, éramos lo que éramos, dos almas encontrándose y abrazándose a la vida Juntos.

Él es inteligente. Eso me seduce. Él no es nada simpático. Y sí, lo admito, eso también me sedujo. Juntos éramos el equilibrio, el punto medio.
Él es tenaz y testarudo. Sabe lo que quiere, tiene sus objetivos claros. Yo vivo en las nubes, de tanto que sueño y sueño que mis metas se convierten en utopías que terminan esfumándose…Éramos, juntos, el equilibrio.
Él es decidido. Yo indecisa. El es ordenado. Yo desordenada. Él me perseguía por toda la casa mostrándome las cosas que me olvidaba al pasar. Yo le enseñe que dejar la ropa dormir en la alfombra, mientras nuestros cuerpos se desvelaban en la cama era más divertido.
Él es persuasivo. Logró que después de cenar lave las vajillas, las seque y las guarde en su lugar. Yo por mi parte, aprendí a levantar las monedas cuando se caen al piso (sólo si están de cara).
A él le gusta el café apenas, muy apenas cortado. A mí me gusta el café batido.
Él cena milanesas de carne, yo de pollo. A él le gusta el agua tibia de la ducha, yo en cambio la prefiero muy caliente (incluso en verano).
Él usa bata, yo prefiero quedarme al natural.
Él duerme con dos almohadas. Yo prefiero que sus brazos me acobijen.
Él tiene constancia. Yo soy dubitativa por demás.
Él me enseñó a no ser tan nena caprichosa. Yo intenté que aprendiera a poner en palabras lo que su corazón gritaba (en esto fallé).
Con él deje de tener miedo a entregar el corazón. No se lo dije, pero de a poquito empecé a sentir eso que algunos llaman "estar enamorados".  No se lo dije, y creo que ese fue un error. No decir. Callar, por miedo, por dudas, por inseguridad.

Y entre tantas diferencias, entre tantos polos y entre cada uno querer tirar las riendas para su lado, nos olvidamos de que las diferencias eran parte de mantener el equilibrio.

Ahora algo por dentro agoniza. Algo muere, lento. Se quema, se desintegra y tengo miedo.
Pensé que estaríamos simplemente juntos. Pensé que seriamos felices y que no tendríamos límites en el amor. El dolor hoy me abruma.Quiero romper estos recuerdos, hacerme una lobotomía, y que simplemente desaparezcan. 


"Y no penséis dirigir el curso del amor,
porque el amor, si os halla dignos, dirigirá él vuestros corazones".
(Khalil Gibrán, El profeta).


      

19 nov 2010

Sincronicidad

No soy un buen ejemplo de Coleccionista, pero tuve mis etapas. De chica coleccionaba muñecos de peluche. Tenía a montones, todos los días arreglaba mi cama y los colocaba uno al lado del otro. Ordenados por tamaño en incluso parentesco. Sí, parentesco, por ejemplo los leones que eran hermanitos (en esa época estaba de moda la película "El rey león" y mi abuela me había regalado dos). 
Con el término de la secundaria, se terminó la colección de peluches. Empecé a coleccionar sombreros. Fue una colección pobre. Los poco que había conseguido los fui perdiendo en distintas mudanzas.

No recuerdo bien cuándo fue que empezó mi gusto por las mariposas. Sólo sé que en esa época no estaba tan de moda y no era fácil encontrar accesorios o lo que sea con mariposas. 
Cada vez que alguien me preguntaba la razón de mi gusto por las mariposas, antes de responder indagaba si de verdad querían saber el motivo o era solo una mera curiosidad. Pocas son las personas que realmente supieron el motivo.
Tenía dos explicaciones. Dos explicaciones que cualquiera que las escuche le van a parecer un poco...cómo decirlo… “Qué bolazo!” ... generaría una expresión así. En fin, son razones subjetivas. Por un lado, las mariposas me recordaban a una canción que daba una idea más o menos así: cuando las cosas no van como uno quiere, cuando las cosas van mal, “a otra cosa mariposa”. Algo así como doy la vuelta y cambio el rumbo. Esa es una razón. Me ayudo en varias oportunidades. No para darme por vencida, sino para calmar las ansiedades, las posibles angustias y seguir adelante por nuevos caminos.
Otra de las razones es por el famoso y tannn pero tannn trillado efecto mariposa.

En otras entradas hable de las señales. Siempre lo dije, no creo en las casualidades, y sí en las causalidades. Era algo que siempre creía, a raja tabla. Sabía que nada en mi vida, pero nada de nada de todo lo que viví era una mera casualidad. Eso no quiere decir que crea en el destino. Pero sabía que el azar es poco probable en mi vida.
Últimamente no puedo evitar leer las circunstancias de mi vida como señales. Los sueños, las cosas que me pasan durante el día, lo que leo, lo que miro, en todo veo una señal. Muchas de ellas preferí pasarlas por alto. Hasta llegué a pensar en que tal vez me estaba volviendo un poco paranoica.

Hace dos semanas, si mal no recuerdo fue un lunes, llovía mucho. Salí de facultad y tenía que ir a un curso. Si bien eran pocas cuadras entre un lugar y otro, tal vez diez, decidí tomarme un colectivo por el clima. Mediodía, pleno centro porteño. Subo al colectivo. Pido mi boleto. Pongo moneda por moneda en esa máquina vieja. Cuando voy a sacar el boleto, el movimiento brusco del colectivo al doblar hizo que me golpeara la mano, que tiene mis dedos, de los cuales esta mi dedo anular, el cual lleva un anillo que Él me regaló (con dos mariposas). Sentí un raspón y pensé en el anillo. Lo mire y no note nada raro. Así que agarre el boleto y encamine, como pude (porque estaba lleno de gente) hacia el fondo (el fondo siempre es más cómodo y uno viaja mas holgado). No pasaron dos segundos que vuelvo a mirar el anillo. Son dos mariposas. Una negra y otra blanca. Las alas de las mariposas son piedritas de dichos colores. Y sí, vi que faltaba una piedrita de no más de dos milímetros de largo. Encima negra. No lo pienso. Vuelvo a ir hacia el frente del colectivo. Empujando, desesperada. No era perder una piedrita lo que me angustiabapreocupaba, era perder parte del anillo que Él me regalo. Era perder parte de Él. Mientras un chico colocaba sus monedas pase mi mano por donde sale el boleto (el pibe no entendía nada). Mire por todos lados. Miraba el piso. No veía nada. De por sí me cuesta fijar la vista (por leer mucho sin anteojos) y entre el piso del colectivo negro, mojado y la gente que apretaba era casi imposible encontrarla. Pero la encontré. Encontré la piedrita negra diminuta. ¿Casualidad?¿Suerte? No, no creo que haya sido eso. ¿Y si no hubiera mirado de nuevo mi anillo? ¿Y sino hubiera regresado a ver si lo encontraba pensado en que era una tarea imposible? ¿Y si no...?
Casi me puse a llorar y enseguida pensé, es una señal. Definitivamente, para mí, era una señal. El día agitado entre curso y facultad hizo que me olvidara del hecho hasta la noche. Trate de evitar pensar en las señales. No quería volverme paranoica.

Hace unos días, a la noche, víctima de mi insomnio, me puse a lavar mis pijamas a la madrugada. La noche estaba linda. Colgué las prendas en el tender del balcón. Quise agarrar unos broches de ropa, que están en el canastito, sobre el espacio mínimo que deja el marco de la ventana,  al lado de donde esta Lalo. Y si bien me percate de que estaba él, y que no tenía que tirarlo, porque lo pensé, pensé "Cuidado con Lalo", pero igual...no sé cómo, porque la verdad fueron segundos y Lalo cayó. Se salió de la maceta. Entre puteadas lo volví a su lugar, con tierra nueva y de paso lo regué, porque desde que lo traje a casa (otro regalo de Él) no lo había hecho (me había olvidado). ¿Casualidad que se cayó? ¿Casualidad el olvido de regar a Lalo?

Terminé de acomodar a Lalo, terminé de colgar la ropa y me fui a acostar. Suficiente por ese día. Pero en la cama, a oscuras, no pude evitar pensarlo: Señales. Trate de cerrar fuerte los ojos, así como cuando se te arrugan, con fuerza, como si eso evitar hacer que mi mente siga trabajando en esos pensamientos paranoicos.

Los hechos de los últimos días, todos relacionados con Él hicieron que vuelva a pensar en el anillo y en Lalo. Señales de que algo se rompió, señales de que algo tambaleó, se desarmó. Señales de que a esto, a lo que Él y yo tenemos (o teníamos) le faltaba abono (el agua). Algo que le devuelva la vida.

Jung dijo que "la mente puede hacer que las cosas sucedan". Hoy volví a leer sobre Jung y su teoría de la sincronicidad. A través de esta teoría explica la relación simultánea entre una idea (inconsciente) y un hecho físico, sin que uno sea causa del otro. Este fenómeno mental fue usado también para explicar hechos de parapsicología, telepatía, etc.

También otros autores hablaron sobre esto, haciendo referencia a algo así como una ley de atracción: "Piensa en grande y tus hechos crecerán, piensa en pequeño y quedaras atrás, piensa que puedes y podrás; todo esta en el estado mental" (Napoleón Hill).

Y ahora en mi mente hay una dicotomía: sincronicidad o causalidad? Pudo mi mente, mis pensamientos paranoicos, hacer que mis temores se convirtieran en una mera realidad? 

No se si estoy buscando excusas, o explicaciones. Bueno, sí, lo sé. Estoy buscando eso. Porque por ahí, al buscarle la razón a las circunstancias, la realidad no duele tanto, no?

Y para terminar mi tarde reflexiva, no tuve mejor idea que toparme con esta frase:

"El destino de cada individuo encaja, invariablemente, con el destino de otro, siendo cada cual héroes de su propio drama mientras figura, simultáneamente, en un drama que le es ajeno. Todo esto es algo que escapa a nuestro poder de comprensión y cuya posibilidad solo podemos concebir en virtud de una maravillosa armonía preestablecida". 
(Arthur Schopenhauer, el subrayado es mío)

14 nov 2010

Pretérito Imperfecto

Se conocieron de jóvenes. Los dos adolescentes, llenos de sueños, pero eran de una época donde tener sueños implicaba tener llenos los bolsillos.

Vivían en un pueblito chico. Él se fue a la capital a hacer el servicio militar. Ella se quedo esperándolo.
Él volvió para casarse. Ella se fue con él. Él le prometió una vida llena de cosas, esas cosas que ella no tenía, porque nadie le había dado nunca. Creían estar enamorados, creían que se amaban. Pero solo amaban irse de ahí. Solo amaban crecer, y no pertenecer a ese lugar. Y confundieron amar con comodidad, confundieron amar, con salir de un pueblo sin futuro.

No me contaron muchas historias sobre ellos. O tal vez, las pocas que contaron las reprimi, para guardar en parte el dolor.
Tuvieron cuatro hijos. Entre los cuales me cuento yo.
No tengo recuerdos de él abrazándola y acariciándola. No tengo recuerdos de ella diciéndole cuanto lo amaba.
No tengo recuerdos de él regalándole algo, aunque sea una tarjeta para el día de los enamorados; tampoco de ella decirle palabras halagadoras y demostrándole admiración.

Así crecí. En esa familia, donde los dos amantes, no se amaban. Donde sus palabras eran gritos, donde la indiferencia le ganaba al amor.

Y este modelo de "dos amantes" con el que crecí, me condiciono en mis relaciones con el sexo opuesto. Si bien, tengo que reconocer que siempre me lleve muchísimo mejor con los hombres que con las mujeres, a la hora de ir un poco mas allá de la amistad, aparecían los problemas.

Fue por eso que en toda mi adolescencia no salí con ningún chico. Solo tenía amigos. Pero nunca tuve una historia de amor adolescente.

Fue a mis veintetres años que conocí a mi primer novio. Y ahora, ilusa de mi, me doy cuenta, que no me enamoro él; sino que yo me enamore de mi misma cuando escuchaba sus palabras. Porque el era el único que decía "sos hermosa" o emitía un "te quiero" inesperado. Y con él, por un poco tiempo, pude soñar la historia de amor de esas que solo se veían en las novelas.

Pero así como las novelas, ese amor que yo creía sentir por el también era parte de una ficción. Y esa historia termino. Hace unos meses, hablando de nuestras vidas, de como había cambiado todo desde que no estábamos juntos, me dijo: "Sofi, te soy sincero. Yo creo que sos una persona especial. Una mujer especial. Yo creo que vos naciste para ser libre. No creo que te vayas a casar algún día, y no porque no haya un hombre que quiera hacerlo con vos, sino porque vos no naciste para eso. Vos vas a terminar tu carrera y te vas a ir de acá. Te vas a ir, como lo hiciste siempre..."

En parte sus palabras sonaban esperanzadoras. Tener asegurando que nadie me iba a romper el corazón, era lo mejor que me podía llegar a pasar en la vida.

Y apareciste vos. Sí, vos, que aunque decís no leer mi blog, estoy segura de que dedicas dos segundos de tu vida agitada para saber qué me paso en la semana, o que me paso en el día.

Y vos querías todo ya. Yo necesitaba tiempo. Vos querías que seamos novios. Yo necesitaba estar segura de poder confiar nuevamente mi corazón a alguien.

Pero sabía que eras distinto. Al menos creía que eras el indicado.Y acepte tu propuesta. Acepte ese viaje.
El otro día discutimos (creo que por pavadas). Y fue una más entre miles de estos últimos meses. Y miro atrás y pienso: ¿que paso? ¿Porque estamos así?

Yo te digo que nunca me decís "Te quiero", y vos solo lo escribís en un mensaje. Yo te digo que te extraño, y vos respondes que tuviste una semana agotadora. Yo te digo que solo quiero ir y abrazarte un ratito, y vos volves a contarme de tus días extenuantes. Y yo te digo que lo entiendo, y me callo.

Yo me pongo lencería sexy (que compre con los pocos ahorros que me quedan) porque quiero conquistarte y que nos amemos toda la noche. Vos solo me abrazas y te quedas dormido.

Yo te pregunto si existe otra persona que te quite el sueño. Vos me respondes enojado. Y sí, yo se cual es la respuesta. Y te digo que te entiendo. Que entiendo tus días de trabajo, entiendo las responsabilidades que te atormentan y te cansan. Y trato de evitar discutir con vos. Pero no puedo. Soy impulsiva y me enojo. Y lloro. Lloro mucho más cuando no me ves. Porque se que te enojas cuando lloro. Entonces lloro sola. Y cuando estamos juntos, te regalo mi mejor sonrisa.

Y yo se, porque te conozco, que a pesar querer demostrar ser un tipo frío, en el fondo sos un ser sensible. Yo te vi llorar. Y yo se, porque te conozco y puedo leer a través de tus ojos, que te cuesta decir "te quiero". Te cuesta abrir tu corazón. Porque al igual que yo, vos también estas atravesado por historias que te marcaron.

Y me miro al espejo. Y me digo a mi misma Basta!. Quiero parar esto. No quiero repetir historias. Quiero despojarme de este mito que me envuelve. Quiero amar. Quiero amar y saber que amé. Quiero abrirme a la vida y dejar que me amen. Pero me cuesta tanto! ¡No te imaginas cuanto me cuesta!

Y tengo miedo. Porque me siento incapaz de sentir amor. Me preguntan "estas enamorada"? ¿Y que se yo de estar enamorada si nunca conocí el amor? ¿Cómo voy a saber reconocer estar enamorada, si en ellos, mis padres, mis amantes modelos, nunca vi el amor?

Y tengo bronca. Y cierro los ojos. Deseando que el día pase rápido. Tratando de que este impulso de escapar lejos mengüe.

No estoy buscando culpables. No quiero hacer de ellos la causa de lo que soy. No es el punto. No es la intención.

Solo quiero cerrar los ojos y despertar transformada. Quiero aprender a reconocer el amor en mi. Quiero amarme como nadie me amo, para así después podes amar a otro.

Pero, ¿como se hace? ¿Como se hace para parar, dejar la historia atrás y volver a empezar?

13 nov 2010

Mi corazón en sus manos....o en el piso.

En el msn...

- Como estas? Pudiste terminar el trabajo para la facu?- Siento que me pregunta esto por compromiso. Hace días que no hablamos de nosotros, hace días que no me cuenta de sus cosas, ni yo de las mías. Las charlas por teléfono se redujeron a un saludo de buenas noches que no abarca más de dos minutos. Porque enseguida quiere cortar, dice estar cansado, que la facu, el trabajo, y no sé que más...
- Sí...me costo bastante. Pero lo pude terminar. Estoy tan feliz que quiero leérselo a alguien! - Le digo, intentando buscar en él algo que se que no hay, o no es...
- .......
-........
- en que andas?- me pregunta.
- escribiendo un blog...y pensando...
- pensando en que? escribiendo sobre que?
- escribiendo mi blog de 90 días....contando lo del profe...te conté lo del profe no?- sabía la respuesta, pero necesitaba que se diera cuenta de lo distante que estábamos.
- no...no me contaste. que pensabas?
- pensaba en vos, en nosotros, en pavadas, que mejor ni te cuento.- Por dentro sentía que las palabras se me apelotonaban una con otra para salir.
-....
- nada, boludeces...Porque me parece que no sé se vos te diste cuenta que casi no hablamos. Bah, sí hablamos, pero no se si te diste cuenta que yo no te conté varias cosas de mi vida, de estos últimos días. Cosas importantes que me pasaron. Y siento que eso, el estar distanciados, en parte a vos te alivio. Y no se si vos estas buscando tomar distancia y no te animas a decírmelo...- y las palabras se me acaban...y a la misma vez que apretaba "enter" me daba cuenta de lo impulsiva que era.
- bla bla bla- Me cambia de tema. Me habla de sus vecinos. No entiendo porqué siempre evade los temas. Porqué siempre evita hablar.... Me sigue contando de sus vecinos, como no le sigo la corriente con otros temas me dice:
- Mejor hago de cuenta que no leí lo que pusiste no?
- No. Sí lo puse. No se...igual en realidad ya se que te pasa. Yo se.... porque te conozco y entiendo qué es lo que te pasa. Solo que no puedo evitar que me moleste, pero ta...tengo paciencia, solo que bueno...mi psicóloga me dijo que no tengo que tragarme las cosas así que te las digo igual- Sí, mentí, mi psicóloga no me dijo nada, pero era una buena excusa para permitirme abrir el corazón.
- Que es lo que me pasa?- pregunta, como desafiándome...
- ESTRESSS. Estas quemado. Y entonces no estas pudiendo manejar tu entorno. Por consecuencia, todo te irrita y no tenes paciencia. Estas la mayoría de día de mal humor y las pocas cosas buenas que te pasan no las podes disfrutar por el cansancio que tenes encima.. (podría ser atróloga no?)- Le digo eso para tratar de desdramatizar el momento...y sigo. - Igual, te digo, entre nosotros [como quien intenta guardar un secreto] extraño las charlas largas que teníamos, donde coqueteábamos y nos decíamos cosas tiernas.
- Si...es así, estoy muy estresado, estuvimos hablando con los chicos de la facu y están todos igual que yo.- dice sin entender lo que realmente le quería decir. Notese que nunca habla de sus sentimientos.
- Sí...es la época...todo el mundo esta así...fin de año.- Le digo, ya prácticamente resignada.
- Sí, fijate- me pasa una lita con todas las fechas de exámenes finales que tiene.- No tengo vida!
- No te vayas a quedar sin novia.- Le digo así, sin pensarlo mucho. A esta altura ya no tenía filtros.
- Corre peligro eso?- Y acá yo pienso: no hay peor ciego que el que no quiere ver. Pero lo pienso, no lo digo.
Pienso por un momento...solo unos segundos antes de ponerme a escribir la respuesta. Era tarde, no quería discutir, así que le dije:
- No, no corre peligro. Porque vos sabes que aunque estés estresado, y estas irritable, yo te quiero con todo mi cuore. Pienso siempre siempre en vos, sos el hombre más lindo y aunque vos no quieras, yo solo pienso en casarme con vos [sí, le dije eso. Pero en códigos, porque siempre bromeamos con eso].Quiero abrazarte fuerte fuerte todas las noches, incluso las de verano y aguantarme tus retos cuando dejo las cosas fuera de lugar o cuando no junto las monedas que se caen al piso [porque trae mala suerte, a menos que estén con cara arriba], porque te quiero, por eso me gusta compartir cosas con vos, acompañarte en hacer esas cosas que te divierten, porque disfruto cuando vos disfrutas. Porque tenes mi corazón en tus manos, así que mas vale que lo cuides.- Siempre lo digo, no soy romántica, pero cuando me da el ataque, es groso. Sí, le tire todo ese monologo empalagoso así de una. Y claro, después de apretar la tecla de enviar, solo esperaba ansiosa su respuesta. Claro, esperaba mínimo un poema de Becker. Pero no, el hombre que me quita el sueño me responde:
- ups...se me cayó.

No podía creer lo que leía. Trate de contener el grito. De todas formas, si hubiera gritado o pataleado, él no se hubiera enterado. Pero lo contuve igual. Enseguida se ríe, bah, escribir un "ja ja ja" más falso que un amigo de facebook, y me dice que era uno de los pocos momento del día donde podía reírse un poco [?].

Y yo pienso, repaso sus ultimas palabras. Trato de hablar de otra cosa. Es tarde y y tengo sueño.Nos despedimos con emoticones vacíos de un msn.

Y lo pensé, no hay peor ciego que el que no quiere ver. Pero el ciego no es el. La ciega soy yo. El tema es aceptar. Es tan difícil aceptar. Porque es tan difícil!!?? Me pregunto, y se me cae una lagrima. La corro con mis manos frías. Y me digo "hoy no voy a llorar por él". No quería que nada me arruine el momento feliz de haber terminado un trabajo complicado para la facultad. Así que apague la computadora y me fui a dormir. Pensé "mañana sera otro día, llega el fin de semana, y vamos a estar bien". Pero es sábado a la noche. Y nada esta bien. Acá estoy, escribiendo esto que me pasa. Tratando de entender que es realmente lo que pasa. Y vuelo a pensar en porque es tan difícil aceptar y ver la realidad.

- Sofi, vos pretendes que el sea alguien que nunca fue. Lo que te pasa ahora, te paso desde un principio. Vos sabes que el no es así. No podes pretender cambiarlo.- Me dice amigo H.Y aunque se que tiene razón, no quiero escucharlo. No estoy preparada para enfrentar la realidad.

Le entregue mi corazón a alguien que está inmaduro. Y no me di cuenta. Nadie me lo advirtió. Y mi corazón se le cayo de las manos. No llego a romperse del todo, pero esta muy rasguñado. Tiene marcas que no se como hacer para sanar...

9 nov 2010

Perfume de mujer

¿Te paso alguna vez de ir caminando por la calle, o subirte a un bondi lleno de gente y sentir un aroma que te produce un estilo de Deja vu? Es decir, asociarlo con algo, alguien, o alguna circunstancia pasada?


Hace unos años Al Pacino hizo una película donde personificaba a un militar ciego, de carácter insoportable y duro. Su personaje se caracterizaba por percibir las esencias femeninas de lejos y que enloquecía con bailar tangos y manejar una Ferrari. 


Pero el punto no es si sos (soy) capaz de percibir aromas, sino que más importante es si somos capaces de dejar aromas al pasar. Si sos capaz de dejar huellas que no se borran, marcas en la vida de las personas que pasan por tu mundo... 

En mis 27 años de vida tuve la oportunidad de conocer muchisimas personas. A muchas las llamo "familia", a otras me atrevo a llamar "amigos". También me cruce con personas que hubiera preferido no conocer jamas...Pero...todo suma.

Una vez leí algo así como que hay personas que son como estrellas fugaces; otras estrellas que siempre estan y otras son como cometas que pasan casi desapercibidas y nadie las recuerda... 

Hay una estrella, que aunque desde hace un par de años más o menos, no está presente en mi vida físicamente, dejó huellas, de esas que te decía que no se borran (y me alegro de eso!)... 

Fue ella que me enseño a ser femenina, a cómo comer en la mesa, a cómo comportarme cuando hay visitas. Ella me enseñó cómo enfrentar la vida. 

No me olvido de los miles de viajes que hicimos juntas (a cualquier parte), pero de esas idas y venidas a cualquier parte, la que nunca me voy a cansar de agradecer es cuando me llevo a la iglesia y me enseño de un Dios que está más alla de las reglas y de lo escrito o estipulado por la sociedad... 

Lamento que ya no este. Tal vez es un lamentar egoísta, porque se que estaba sintiendo dolor.. Pero lamento desde mi egoísmo que no esté hoy. Que no esté cuando festejo mis cumpleaños, que no esté el día de mi graduación, que no esté el día de mi boda... O que simplemente no esté para ofrecerme una taza de tu particular "cafesiño" o para compartir un asado juntas... 
Incluso extraño soñar con ella. Cuando recién se fue, no había noche en que no me acompañara en mis sueños. Ahora extraño eso también.



Pero ya les conté de las señales. De esas cosas que nos pasan, de un segundo a otro. Cuando menos lo esperamos, cuando menos lo pensamos. Cuando olvidamos, cuando no recordamos. Cuando vamos pasando el día rápido escabullidos en en cumplir con todo antes de que se termine el día. Y entonces sucede. Aparecen las señales. 


Hoy encontré un mail de mi abuela. El único que escribió. La única vez que se sentó frente a una computadora. 
Fue en el 2002. Tenía 18 años, había terminado la secundaria y me había ido de mi casa. Había viajado con una mochila llena de sueños futuros.


El mail era breve, pero me imagino que le habrá llevado su tiempo escribirlo. Hoy la volví a tener, y esta vez no en sueños. Lo leí y era escuchar su voz a través de él. Sus consejos, sus historias, su simpleza.


Pensé que su perfume se había evaporado. Pero su aroma sigue rodeándome día a día. 
Me hace feliz pensar que ella me sigue envolviendo de alguna manera. Que a pesar del tiempo, y aunque parezca que no está, su perfume sigue envolviéndome. 


Si me preguntan que quiero ser de grande... diría que como ella, o al menos, tener un perfume parecido....







-----Original Message-----
From: Sofía
To: xxx@xx.xxx        

Date: 30/06/2002
Subject: de la Abuela



Querida nietita , Quiera Dios estes bien . Nossotros aca disfrutando de un invierno bastante frio pero es buenos los frios assi mata las larvas de los mosquitos , pues dicen que aca i en X hay larvas del mosquito  dengue. Pero no te preocupes que por la gracia de Dios no nos van a tocar. bueno quiero saber como macha mi nietita?. YA Tuve una noticia muy linda sobre X (prima que se puso de novia), FILICITACIONES. bueno ya el domingo la esperamos despues dentro de unos dias mas a vos mi X (apodo que solo ella me decía)si Dios quiere pero no te preocupes que M (mi mamá ) va  ir pasar unos dias con tigo si yo pudiera hiba tanbien pero espero la flia P que me viene a vistiar  pero algo t voy amandar. 
No tenes ni una novedad para nossotras? (pretendía que le diga que había conseguido novio como mi prima supongo) aquy tenemos una ermosa perrita para regalar es de rassa, es ermosa  se llama Pinqui pusso G (primito) ese nombre. bueno aqui las novedades son poucas o mas bien no lindas pues ssube todo todos los dias una inflacion tremenda  pero vamos a ver que va pasar hasta fin de año quiera Dios que mejore la cituacion . bueno de mis molestias  que cosas de la edad .


Bueno aqui sigo, ubo una ynterrucion pues llegggggo x y x mmandan muchos saludos a Bueno querida nietita termino por aca  con mucho cariños de todos y Dios te bendiga y tecuide muchimo  con mucho amor Yrene 


----------.-----------
** Lo copié tal cual lo escribió. Con faltas de ortografía y su mezcla de portuñol.
  

22 oct 2010

Tarde romántica

Hoy mire dos pelis. 
No me considero romántica, ni me engancho con cursilerías. Pero las mujeres somos así. Nos gusta mirar una peli de amor, llorar frente al espejo y soñar que somos las protagonistas. Yo soy masoquista. Voy un poco más allá, no solo me imagino que soy la protagonista sino que después de mirar una peli planeo proyectos para que mi vida sea igual a la ficción. Claro, después salgo al balcón y me doy cuenta que estoy en Buenos Aires y no en Roma. Ni hablar de si miro para abajo. 
Solo veo autos, y gente que va y que viene pero no veo ningún Romeo.
De todas formas...Necesitaba mi dosis de romanticismo. Mire dos pelis de ese genero y no me arrepiento por la elección. Las recomiendo. Eso sí: son pelis para mirar solas o con amigas. Nada de hombres al rededor.

Que las disfruten!

"Querido John"
"Cartas a Julieta"

..."Yo nunca me olvidaré de ti. En la palma de mis manos te tengo esculpida"...
(Is. 49:15-16)