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22 nov 2010

Lo que le conté a Taly

A Taly la conocí en la secundaria, en un recreo, cuando salia de un examen. 
Con Naty compartimos muchas cosas. Fue mi mejor amiga en la secundaria, y todavía lo sigue siendo. Desde esos 14 años nunca más nos volvimos a separar. Emocional y afectivamente, me refiero; porque al terminar la secundaria cada una se fue a un lugar distinto. Pero una separación física no implica que uno este distante de una persona. Somos, como digo yo, hermanas del alma.


También ya conté algo sobre cuanto extraño a mis amigos estando acá sola en Buenos Aires. Sobre todo extraño contar esos detalles que te ocurren durante el día. Detalles que cuando hablamos, es mejor pasarlos por alto y aprovechar los minutos para cosas más importantes. 


Hay momentos, por lo general de efusiva alegría o de enorme tristeza, en los que más necesitamos de esas personas para compartirlos. Para que nos acompañen.


Por las cosas que han pasado últimamente, casi me atrevo decir todo este año, es que le escribí a Naty un mail.Necesitaba hablarle, contarle. Sabiendo que al menos ella leía en la distancia, yo ya me iba a sentir mejor y acompañada.


Fue así, que sin esperar respuesta alguna, le mande este mail:


-----Original Message-----
From: Taly
To: xxx@xx.xxx        
Subjet: hola!
Date: Sun, 21 Nov 2010 15:02:06

Hola Talyngui! Como van tus cosas? Y la historia como continuo? [Taly, en nuestras charlas por msn me iba contando por capítulos una historia de amordesamor] Espero recibir los proximos capitulos de tu vida.


Yo aca estoy, con terrible dolor de ovarios, el dia esta hermoso y cero ganas de salir.

Te cuento algunas cosas de mi vida. Ya termine de cursar el tercer año. Ahora me queda un chorizo de exámenes finales. Pero la verdad, no tengo ánimos de rendir nada. Estoy mentalmente agotada. 
Este no fue un año fácil. Bueno, vos te podes imaginar. Te conte varias cosas sobre eso. El no trabajar, el vivir en xxxxxxxxx y las idas y vueltas con Él más los problemas familiares me agotaron.

No soy feliz. Y no hablo de sentimientos, hablo de ser feliz, con lo bueno y lo malo. Y me doy cuenta de que no lo soy. Empece, hace un par de meses a ir a la psicóloga de nuevo (xxxxxxxxxxxx). Me ayuda. Hay días en que la odio y otros en que la amo, ja. Pero me ayuda. Me ayudó eso y pensar mucho, a replantearme algunas cosas de mi vida.

Hace unos días corte (de nuevo) con Él. Es larga la historia. Con muchos detalles, que uno diría que son pavadas de amorios. Pero la verdad, duele. 
Es feo cortar con un novio y no tener quien consuele tus lágrimas. Te paso alguna vez? En parte me da bronca estar sola aca en Buenos Aires, porque no puedo compartir con nadie mis experiencias de noviazgo, como cuando fue la primera vez, que lo hable con vos, medio tímida por msn, pero deseaba tanto una amiga acá para charlarlo. Yo se que vos estas ahí, y se que puedo contar con vos siempre. Me lo demostraste todo este tiempo, y aunque vos no lo sepas, porque por ahí nunca te lo digo, vos y tu forma de ser; tu vida me inspira, me motiva a seguir adelante y ser mas optimista.

¿Es difícil superar el dolor del corazon verdad? ¿Por qué Taly? ¿Por qué sufrimos por amor? ¿Por qué duele tanto perder? Cuando corte con mi ex, pensé que nunca más me iba a enamorar. Es más, dudo de que me haya enamorado. Cómo saber y reconocer que amo o estoy enamorada de alguien si viví siempre en un contexto familiar donde el supuesto modelo de amor(mis padres) vivían peleandose? Nunca se dijeron te amo. Como voy a poder amar sino se que es eso? Lo pensé. En todo eso pensé. Y pensé, que debo aprender a amarme a mí misma, para amar a otros. Y es difícil. Estar sola, encontrarme conmigo misma, conocerme y despues de todo eso, amarme. Es difícil. Y pensé, cómo se hace para amarse a uno mismo? Y aca viene lo revoltoso de  mis pensamientos, dando amor a los demás. Porque creo, no sé, por ahí, cuando uno se brinda a los demas, cuando ayuda, cuando deja de mirar el espejo y empieza a mirar a los costados, y no solo mirar pasivamente, sino mirar activamente, mirar haciendo algo, produciendo cambios, entonces...cuando miramos así, ayudando al de al lado, entonces empezamos a amarnos a nosotros. Pensé en esto, pero sera asi? No se, no tengo nada que perder, pero voy a intentarlo. Pero es difícil Taly! Porque estoy tan ensimismada en mi dolor, en mi pérdida que es difícil salir a la calle y  mirar al otro, ayudar y calmar el dolor del otro, sabiendo que tengo un dolor adentro que me oprime. Pero igual, con todo esto, estoy dispuesta a intentarlo. 
Por lo pronto hice un listadito de cosas para hacer, desde leer y prepararme bien, orar, obvio...más alla de una religión, encontrarme con Dios creo que es una de las principales cosas que necesito. Esto lo aprendí de vos. Me acuerdo cuando me contaste que una vez estabas medio mal, como acelerada y andabas mal de ánimo y te diste cuenta que hacía días que no te dedicabas a rezar por las noches. Eso me hizo darme cuenta de que a mi me estaba psando lo mismo. 

Igual...con todo eso, todavia tengo dolor. Duele Taly. Me siento sola y duele.

También necesito conseguir trabajo. Mi psicóloga Alcira me dijo que tengo que dejar de ser adolescente, en otras palabras me dijo, que me busque un trabajo, que me vaya de acá, que deje de depender de otros. Que me anime a vivir de otra manera, conmigo misma, valiéndome por mí misma. Tiene razón. Pero cuesta, igual...estoy en eso, blabalbalbla. Necesito cambiar un poco de aires también.

Taly, no sé bien porque te cuento todo esto. Supongo que tengo mucho dolor, y se que solo el hecho de escribirte el mail y que lo leas me ayuda mucho.
Supongo que el dolor pasa, que el tiempo cierra las heridas, espero que no queden cicatrices. 
Te mando un beso enorme, gracias por estar siempre. Gracias por ser mi hermanita del alma, por estar ahí siempre, incodicional. Te queiro mucho, Sofi.

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Si hubieras recibido este mail de un/a amigo/a, ¿qué hubieras respondido?

16 nov 2010

Día gestáltico (Ley de cierre)

Hoy me levanté triste. Me hice un café, que se enfriaba mientras revisaba el correo y leía el diario.
Miré por la ventana. En la radio hablaban de probables lluvias. Pero yo vi que se asomaba el sol, al menos a las diez de la mañana, se colaba por mi ventana y me acariciaba.

No, no podía empezar un nuevo día así, triste. Algo tenía que hacer con esto (entiéndase por esto a mí misma en estado post llanto nocturno a causa de que le hayan roto el corazón, una vez más).
Me puse unas calzas, una musculosa medianamente larga y holgada, me calcé las zapatillas negras que me apretaban por no usarlas nunca y me fui a caminar al Parque Centenario.

Una hora caminando. Una hora dando vueltas al parque. No sé cuantos kilómetros son. Eso no importaba. Solo quería sacarme la angustia de encima. Y puedo decir que lo logre.

Y acá me voy a desviar en varias cosas de esa hora y media en el parque.

En primer lugar, es curioso [?] cómo, cuando uno va caminando sin rumbo y sin apuro se percata de esas cosas que en otro momento no hubiera mirado jamás.

En segundo lugar. No sé si alguna vez mencione mi "odio" y "fobia" hacia las palomas. Siempre creí que eran una plaga que estaba superando a los humanos. Pero, ¿saben que? Acabo de darme cuenta, así por insight [?], que hay otra especie (detestable por mí, amada por otros) que se están dispersando por todo el planeta de manera muuuy cautelosa. Sí señores, hablo de los gatos. Están por todos lados. Y si hay algo que detesto es el olor a gato. Y en el parque, así como en el Botánico y otros lugares de Buenos Aires, esta lleno de gatos! Una, que ama los libros, no puede detenerse en las ferias de libro como la de Parque Rivadavia o este mismísmo parque Centenario porque esta plagado, no solo del olor de estos individuos, sino que también podes ver su pelaje suelto e incluso a ellos mismos durmiendo sobre los estantes. Pero bueno. Acá no quiero generalizar. Hoy observe a algunos dueños de puestos limpiar libro por libro, y hasta prender un sahumerio!

En tercer lugar. Estés buena o no, es fija (dijera el amigo Petardo) que si vas a caminar, otro individuo del sexo opuesto te va a mirar y sonreír cada vez que te lo cruces.

En fin. Después de dar vueltas por el parque me acorde de haber visitado una vez una librería que está en la esquina de Díaz Velez. Así que encamine para ahí. Si bien había llevado algunos pesos, me autoprometi no tentarme y solo ir a chusmear los libros. Pero aquellos a los que les gusta leer, saben que cumplir esa tarea de mirar libros y no adueñarse de alguno es IM- PO- SI- BLE!

Así después de mirar y mirar...estuve entre comprarme uno de Eric Fromm (que ya había leído) y el que finalmente me traje. Porque los libros cambian. Uno puede leer un libro, y después de un tiempo volver a leer y encontrar otra historia, otro tema, otra enseñanza, rescatar algo nuevo. Creo que al leer un libro, influye mucho el momento emocional-afectivo que uno este viviendo.
Así que decidí comprarme las "Cartas a una joven psicóloga" de Ignacio Solares. Lo poco que leí me gusto. Es lo único que puedo decir por ahora.

Para completar la tarde tuve una linda charla con un amigo y pude comenzar a preparar mis exámenes finales ( y disfrute de hacerlo!).

Y ahora me voy a mimar con unos ricos ravioles. Sí sí, así como están leyendo, voy a cocinar (increíble).

Y haciéndole culto a la Gestalt, para cerrar puedo decir que Hoy me voy a acostar contenta.

1 nov 2010

Sobre los amigos...

En la escuela, a la hora del recreo, hace más o menos 20 años atrás, bajo la sombra del Ibirapitá:
- hola como te llamas?
- Sofía
- Yo me llamo Diana...queres que seamos amigas?

Un diálogo corto, inocente pero conciso. De ahí en más, no nos separamos por los seis años de la primaria. Diana se convirtió en mi mejor amiga de la escuela.

En el liceo (secundario/colegio/prepa, etc), a la salida de un examen parcial, más o menos a los 14 años:

- Hola...vos tuviste recién el examen de historia?
- Siii (con voz de agotamiento, pero sonriendo porque ya había pasado)
- Ah y como estuvo? que les pregunto? yo lo tengo ahora...

Esas fueron más o menos, las primeras palabras que intercambie con Taly. Mi mejor amiga en la secundaria. Al año siguiente de ese escueto diálogo nos encontramos en el mismo curso. Con Taly viví las mejores experiencias de mi adolescencia. Y a pesar de la distancia que nos separa (que no es mucha, pero es una distancia al fin) seguimos siendo de esas amigas que aunque pasan meses que no se ven, cuando están juntas es como si nunca se hubieran separado.

Me fui de mi casa a los 18 años. Cruce el charco, deje mi familia, mi adolescencia y comencé una nueva etapa en Entre Ríos. Los cinco años que viví en esa provincia me marcaron para toda la vida. Allí conocí personas que valen oro, se los puedo asegurar. Con sus errores, sus defectos y virtudes. Muchas veces dije que mis amigos son como mi familia. Los puedo contar. Sí, lo admito, no tengo un millón de amigos. Pero tengo amigos que valen más que un millón.
Incluso después de mi mudanza a Buenos Aires, sigo manteniendo contacto con ellos. Algunos se fueron también a otros lugares al terminar sus carreras. Otros se casaron, formaron sus familias. Pero con todos, mantengo un contacto y nos seguimos riendo de las mismas cosas que hace unos años.

Vivir en Buenos Aires me costo eso. Me costo mis amistades. El primer año, fue lo que más extrañe. Estar una tarde en el balcón de mi casa, con el ruido capitalino que me abrazaba y sin poder cruzar la calle y encontrarme con mis amigos me dolía.

Los llamaba por teléfono, les escribía mails días por medio. Ellos me pedían que vuelva. Yo lloraba, porque me sentía sola.

Y vuelvo al principio. Es difícil, cuando uno se va haciendo adulto (que feo que suena eso), hacer amistades. Bue...no se si difícil. Pero admitamos que no es lo mismo. Hoy en día nadie se presenta: "Hola soy fulano, queres que seamos amigos?".

Siempre tuve más facilidad para hacerme amigos del sexo opuesto. Pero ahora, cada vez que me acerco a alguien del sexo opuesto, tiene una lectura un poco distorsionada de mi simpatía y amabilidad.
Como dicen por ahí "somos amigos pero igual te doy", parece que se convirtió en una regla de la generación de los 20´ y 30´. Y no estoy delirando, tengo pruebas de personas re copadas que conocí, de esas que da gusto sentarse a charlar o compartir una salida. Pero que tuve que desistir, justamente por eso. Por no tener una misma mirada. Yo quería amistad, ellos querían....bueno... cualquier cosa menos amistad. Lamentablemente (para mi) tengo contados con los dedos de la mano los amigos (del sexo opuesto) que pude hacerme en Buenos Aires. Son dos, y uno de ellos no cuenta. El que si cuenta es un vecino. La relación que mantenemos es más bien de saludos por msn y algún que otro llamado por teléfono. Y al que deberíamos descartar es a mi ex (que en próximos posteos voy a explicar porque lo considero amigo).

Bueno. A que voy con todo esto? A muchas cosas. Por un lado, plantearme eso, de cómo cambia la forma en que vamos conociendo a las personas. Del lugar que le damos a la palabra Amigo. Y de cómo, pareciera que eso de sentarse en el banco de una plaza a hablar boludeces y reírse de la vida y proyectar utopías es "cosa de adolescentes" y las vamos dejando de hacer.
Ufa! Cómo extraño las noches de estudio con mi amiga Clau. O las tardes en las que me sentaba en la terraza con mi amiga Lore y filosofábamos sobre la vida y el futuro!
Cabe aclarar, para que no digan que soy una amargada que no tengo amigos. Que si bien hable de la frustración de las amistades masculinas acá en Buenos Aires, igual si tengo amigas. La mayoría de la facu. Por ejemplo mi amiga K, de la que hable varias veces en otros post.

Y para terminar mi idea, porque en realidad es algo que estuve pensando a la tarde y decidí escribirlo para ver si se me aclaran un poco. Gracias a mis amigos blogueros. A los que escriben en privado, a los que dejan un comentario en las entradas. Porque lo que escribo acá, es lo que me pasa. Es lo que soy. Si alguien lo lee, me esta escuchando. Y tener un oído al lado, es una de las cosas que mas valoro. Y también gracias por abrirse (a través de sus blogs), por darme consejos, y por hacerme reír.




Y un adolescente, dijo: Háblanos de la amistad.
Y él respondió, diciendo:  ...cuando vuestro amigo se calla, vuestro corazón continúa escuchando a su corazón. Porque en la amistad, todos los deseos, ideas y esperanzas, nacen y son compartidas sin palabras, en una alegría silenciosa. Cuando os separéis de vuestro amigo, no os aflijáis. Pues lo que amáis en él,
puede tornarse más claro en su ausencia, como para el alpinista aparece la montaña más clara, vista desde la planicie. Y que lo mejor de vosotros mismos sea para vuestro amigo. Si él debe conocer el flujo de vuestra marea, que conozca también su reflujo. Pues, ¿qué será de vuestro amigo si sólo le buscáis para matar el tiempo? Buscadle siempre para las horas vivas. Pues el papel del amigo es el de henchir vuestras necesidades, y no vuestro vacío.Y en la dulzura de la amistad, que haya risa y compartir de placeres. Pues en el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su amanecer y halla su frescor. (Khalil Gibrán, El profeta).