Dos meses, o tal vez un poco más. Realmente el momento en que empezó a cambiar todo no fue de un día para el otro. Fue toda una preparación. Y acá estamos.
Siempre le tuve miedo a los cambios, pero paradójicamente, ocurría un cambio grande en mi vida cada dos años (promedio). Y...la rutina no es lo mío....y supongo que aunque el miedo estaba (por desconocer lo que vendría), inconscientemente atraía el cambio. Sin embargo, los cambios que viví en las últimas semanas, fueron cambios más que positivos. Cambios que realmente me hacen la persona más feliz del mundo.
Suspendí la sesiones con Alcira, me di el alta, dejando una puerta abierta si en algún momento quiero volver... Tengo que confesar que dejar de ir a las sesiones fue una decisión difícil. Pero necesaria. Y a dos meses de esto, no me arrepiento y por el contrario tuve muchas consecuencias positivas. Acá abro paréntesis para decir, porque muchos creen lo contrario, que los psicólogos no son individuos con varitas mágicas para solucionar nuestras vidas, sino por el contrario, quienes tenemos esa "varita mágica"somos nosotros mismos. Nuestro futuro, lo dibujamos nosotros día a día....depende de cada uno el tipo de lápiz, los colores y la hoja que usa para hacerlo...
En el trabajo reorganice mis tareas, mis horarios y cambie mi actitud para poder soportar algunas cositas del ambiente laboral que no me hacían sentir a gusto. A la par reorganice la facultad, distinguiendo las prioridades y no matándome por aprobar materias, sino disfrutando de cada una, paso a paso.
No les cuento de mi casa nueva; creo que ya le dedique una entrada a mi gran mudanza. Sólo puedo decir que ahora, cada noche, puedo abrazar la almohada tranquila, y disfrutar de una noche sabiendo que estoy feliz donde estoy.
Si miro dos meses o tal vez un poco más hacia atrás, mi vida dio un vuelco de 180º y corrió miles de millas hacia el sentido contrario de donde iba.
Cómo lo hice? Cómo hice para pasar de noches de tristeza a noches tranquilas? Cómo hice para poder disfrutar de mi trabajo? Cómo hice para viajar en un bondi, en plena capital, una mañana de lunes y sonriendo? Cómo hice para enamorarme nuevamente y ser correspondida? Cómo logre disfrutar de la facultad sin miedo a ir a rendir finales? Cómo hice para darme cuenta que soy única y que tengo todo lo que necesito ahora para ser feliz?
Está bien...te cuento el secreto....pero en el próximo post.
PD: los extrañaba!!
Páginas
21 ago 2011
Te cuento un secreto?
7 jun 2011
22 noches y no se cuantos días...
Escribir. Hace días, semanas (muchas) que no lo hago. Siempre hay una excusa. Que la mudanza...Que tengo que acomodar todavía algunas cajas de libros. Que esto, que lo otro. Y no es que no me guste escribir, todo lo contrario! Lo disfruto, y ahora, lo necesito! La excusa de no tener una musa inspiradora fue haciendo que los temas que aparecían en mi mente los fuera guardando "para cuando surja el momento"... Sin embargo, siempre tenemos a nuestro alcance un papel y una birome para escribir y sacarnos de encima eso que tanto necesitamos decir.
Cuestión que acá estoy. Última hora de la jornada laboral. La semana recién estira las patas y empieza a correr con sus actividades y yo no logro alcanzarla. Necesito mi dosis de fin de semana de manera urgente.
A todo eso, se le suma que estoy padeciendo ese síndrome de abstinencia por la escritura...Ya ni me soporto. El otro día, en el supermercado, mientras trataba de deliberar con mi otro yo sobre qué marca de arroz comprar, me surgio una idea. Enseguida metí mis manos en los bolsillos de la camepra en busca de un papel. No había nada. Agarré uno de los billetes que tenía en la billetera y le pedí una birome a la cajera. Claro. Tuve que reducir los gastos de esa compra para evitar usar ese billete.
Anoche estaba en el baño colocandome esas cremas exfoliantes que una necesita usar cuando pasó los ventitantos y me inunde de ideas... Miré el rollo de papel higienico de reojo, pero no tenía un lápiz labial a mano ni un delineador. Miré para el otro lado y estaba el dentrifico. Lo agarré y unté un poco mi dedo índice y escribí un par de palabras sueltas sobre el espejo.
Acá estoy. Entre paredes frías de una oficina del barrio Boedo. Contando los minutos para salir. Nada me detiene para empezar a esciribr. Es la oportunidad. No hay excusas. No tengo trabajos pendientes. Ya entregué los informes del día. Y todavía no cumplí mi horario para poderme retirar. Por ende, la obligación de estar frente al monitor por al menos una hora más es un indicio de que es el momento de escribir. Pero no puedo. Todas esas ideas anotadas se esfumaron (o yo las esfumé hacia esos recodos inaccesibles de mi inconciente). Mis manos tiemblan. Será que en algún punto reprimo esas palabras que necesito (contradictoriamente) escupir con mis manos?
Será que saber quiénes pueden estar del otro lado leyendo estas líneas me condiciona en algún aspecto?
O sera justamente, que quien deseo más que nunca que este del otro lado (al menos ese lado) ya no está?
Y me cuelgo. Mi mente divaga. Mi mente imagina. Mi mente viaja al pasado. Da vueltas, va y viene. Fantasea y adorna. Cambia el rumbo de lo que no fue.
Un llamado interrumpe. Un trabjao de último momento pareciera ser la excusa para dejar las ideas en standby. Mañana. Capaz mañana me animo y escribo.
Cuestión que acá estoy. Última hora de la jornada laboral. La semana recién estira las patas y empieza a correr con sus actividades y yo no logro alcanzarla. Necesito mi dosis de fin de semana de manera urgente.
A todo eso, se le suma que estoy padeciendo ese síndrome de abstinencia por la escritura...Ya ni me soporto. El otro día, en el supermercado, mientras trataba de deliberar con mi otro yo sobre qué marca de arroz comprar, me surgio una idea. Enseguida metí mis manos en los bolsillos de la camepra en busca de un papel. No había nada. Agarré uno de los billetes que tenía en la billetera y le pedí una birome a la cajera. Claro. Tuve que reducir los gastos de esa compra para evitar usar ese billete.
Anoche estaba en el baño colocandome esas cremas exfoliantes que una necesita usar cuando pasó los ventitantos y me inunde de ideas... Miré el rollo de papel higienico de reojo, pero no tenía un lápiz labial a mano ni un delineador. Miré para el otro lado y estaba el dentrifico. Lo agarré y unté un poco mi dedo índice y escribí un par de palabras sueltas sobre el espejo.
Acá estoy. Entre paredes frías de una oficina del barrio Boedo. Contando los minutos para salir. Nada me detiene para empezar a esciribr. Es la oportunidad. No hay excusas. No tengo trabajos pendientes. Ya entregué los informes del día. Y todavía no cumplí mi horario para poderme retirar. Por ende, la obligación de estar frente al monitor por al menos una hora más es un indicio de que es el momento de escribir. Pero no puedo. Todas esas ideas anotadas se esfumaron (o yo las esfumé hacia esos recodos inaccesibles de mi inconciente). Mis manos tiemblan. Será que en algún punto reprimo esas palabras que necesito (contradictoriamente) escupir con mis manos?
Será que saber quiénes pueden estar del otro lado leyendo estas líneas me condiciona en algún aspecto?
O sera justamente, que quien deseo más que nunca que este del otro lado (al menos ese lado) ya no está?
Y me cuelgo. Mi mente divaga. Mi mente imagina. Mi mente viaja al pasado. Da vueltas, va y viene. Fantasea y adorna. Cambia el rumbo de lo que no fue.
Un llamado interrumpe. Un trabjao de último momento pareciera ser la excusa para dejar las ideas en standby. Mañana. Capaz mañana me animo y escribo.
14 may 2011
Mudanza.
Hace casi un mes que no escribo. Sin embargo, las palabras se me amontonan en la punta de los dedos. Quieren salir. Pero no sé porque, no puedo darles forma. Me cuesta armar oraciones coherentes que logren trasmitir todo lo que vivo o siento.
Y acá estoy. En pleno cambio. En medio de una mudanza (interna y externa).
Alguna vez te mudaste? Una? Dos? Muchas veces?
Sólo los que nos mudamos muchas veces sabemos de lo que se trata tal tarea.
Conseguir cajas. Hacer una limpieza total y deshacernos de esas cosas que "ya no sirven". Guardar las cosas de cocina por un lado, las del baño por otro. Ropa de invierno por un lado, la de verano por otro. Cosas urgentes y necesarias para tenerlas a mano ni bien llegamos al nuevo destino. Cosas frágiles. Y un gran ETC. Yo soy tan obse, que no solo selecciono las cajas por habitación o sector de la casa, sino que también les pongo carteles con el detalle de lo que hay en cada caja y anoto la lista en un cuaderno para asegurarme de tener todo controlado en el momento del traslado.
A simple viste, mudarse, no parece gran cosa, y hacerlo, podría resultar hasta divertido. Siempre se encuentran cosas que ni recordábamos tenerlas. Yo siempre digo, que una mudanza es un revisionismo de nuestra vida pasada. Una etapa previa para afrontar lo nuevo del cambio.
Me pasó de encontrar cartas que mis viejos me escribían desde Uruguay cuando me fui de mi casa, a los 18 años. Encontré entre cajones de "de todo un poco" fotos con incluso personas que había conocido en los años que viví en Entre Ríos y de las cuales jamás volví a saber. (No, ni las busqué por fb).
Mientras iba guardando cosas y llenando cajas empecé a viajar con mi mente a mudanzas anteriores. La primera que recuerdo es de cuando tenía seis años. Nos mudábamos del norte de Uruguay hacia el sur. Yo llevaba abrazada a mi sillita plegable que me habían dejado los reyes magos ese verano y en mi mochila mi barbie patinadora, que venía con el casco y la patineta incluidos.
Después vinieron varias mudanzas más. Todas acompañadas de recuerdos lindos y de cambios que me ayudaron a crecer.
La mudanza de estos días tiene un poco de todo. Sé que mudarme era una de las cosas que necesitaba. Dejar atrás este lugar y toda su historia. Cortar el cordón umbilical con un pasado lleno de...de...de...(cuando se me ocurra la palabra que describa todo ESTO les cuento). Esta era una mudanza inminente, que venía pateando desde hace un tiempo. Pero llegó el día.
Lo diferente de otras mudanzas, fue que en esta tuve que decidir el nuevo destino yo sola. Buscar las cajas. Comenzar a guardar y desechar cosas.
Comencé por los libros que ya leí y apuntes de años anteriores de la facultad. Era lo más fácil. En última instancia, son cosas que necesitaba si o sí guardar en cajas. El tema de "me estoy mudando" no se sentía tanto.
Pero empezar a guardar mi ropa, a sacar todo de la cocina y del baño. A decidir que muebles me llevo y cuales dejo. De golpe me vi envuelta en una situación de empezar a deshacer literal y metafóricamente mi vida en esta casa.
Y esta tarde, mientras comía un almuerzo improvisado de un sanguchito de pan y queso, terminé de guardar todas las cosas.
Me encontré en medio de cajas. Rodeada de todo lo (material y simbólico) que tengo. De todo lo que en algún punto, habla de mi. De lo que soy.
Una lágrima se me escapó. Una lágrima de miedo al cambio mezclado con felicidad de empezar una nueva etapa. Una lágrima de las ganas que tengo de en estos momentos estar acompañada por alguien. De no tener que vivir todo esto sola. De poder compartir con alguien si se me rompió una taza mientras intentaba envolverla en diarios o de reírme al encontrar fotos viejas.
Pero más allá de todo esto que genera la mudanza: de los cambios que se vienen (no solo en mi casa nueva sino en mi vida nueva): lo que trato es de vivenciar el momento. Quiero sentirlo, que me inunden después los recuerdos de esta "otra mudanza más para la lista de mudanzas en mi vida". Quién sabe algún día, con quién pueda compartir este momento.
Y acá estoy. En pleno cambio. En medio de una mudanza (interna y externa).
Alguna vez te mudaste? Una? Dos? Muchas veces?
Sólo los que nos mudamos muchas veces sabemos de lo que se trata tal tarea.
Conseguir cajas. Hacer una limpieza total y deshacernos de esas cosas que "ya no sirven". Guardar las cosas de cocina por un lado, las del baño por otro. Ropa de invierno por un lado, la de verano por otro. Cosas urgentes y necesarias para tenerlas a mano ni bien llegamos al nuevo destino. Cosas frágiles. Y un gran ETC. Yo soy tan obse, que no solo selecciono las cajas por habitación o sector de la casa, sino que también les pongo carteles con el detalle de lo que hay en cada caja y anoto la lista en un cuaderno para asegurarme de tener todo controlado en el momento del traslado.
A simple viste, mudarse, no parece gran cosa, y hacerlo, podría resultar hasta divertido. Siempre se encuentran cosas que ni recordábamos tenerlas. Yo siempre digo, que una mudanza es un revisionismo de nuestra vida pasada. Una etapa previa para afrontar lo nuevo del cambio.
Me pasó de encontrar cartas que mis viejos me escribían desde Uruguay cuando me fui de mi casa, a los 18 años. Encontré entre cajones de "de todo un poco" fotos con incluso personas que había conocido en los años que viví en Entre Ríos y de las cuales jamás volví a saber. (No, ni las busqué por fb).
Mientras iba guardando cosas y llenando cajas empecé a viajar con mi mente a mudanzas anteriores. La primera que recuerdo es de cuando tenía seis años. Nos mudábamos del norte de Uruguay hacia el sur. Yo llevaba abrazada a mi sillita plegable que me habían dejado los reyes magos ese verano y en mi mochila mi barbie patinadora, que venía con el casco y la patineta incluidos.
Después vinieron varias mudanzas más. Todas acompañadas de recuerdos lindos y de cambios que me ayudaron a crecer.
La mudanza de estos días tiene un poco de todo. Sé que mudarme era una de las cosas que necesitaba. Dejar atrás este lugar y toda su historia. Cortar el cordón umbilical con un pasado lleno de...de...de...(cuando se me ocurra la palabra que describa todo ESTO les cuento). Esta era una mudanza inminente, que venía pateando desde hace un tiempo. Pero llegó el día.
Lo diferente de otras mudanzas, fue que en esta tuve que decidir el nuevo destino yo sola. Buscar las cajas. Comenzar a guardar y desechar cosas.
Comencé por los libros que ya leí y apuntes de años anteriores de la facultad. Era lo más fácil. En última instancia, son cosas que necesitaba si o sí guardar en cajas. El tema de "me estoy mudando" no se sentía tanto.
Pero empezar a guardar mi ropa, a sacar todo de la cocina y del baño. A decidir que muebles me llevo y cuales dejo. De golpe me vi envuelta en una situación de empezar a deshacer literal y metafóricamente mi vida en esta casa.
Y esta tarde, mientras comía un almuerzo improvisado de un sanguchito de pan y queso, terminé de guardar todas las cosas.
Me encontré en medio de cajas. Rodeada de todo lo (material y simbólico) que tengo. De todo lo que en algún punto, habla de mi. De lo que soy.
Una lágrima se me escapó. Una lágrima de miedo al cambio mezclado con felicidad de empezar una nueva etapa. Una lágrima de las ganas que tengo de en estos momentos estar acompañada por alguien. De no tener que vivir todo esto sola. De poder compartir con alguien si se me rompió una taza mientras intentaba envolverla en diarios o de reírme al encontrar fotos viejas.
Pero más allá de todo esto que genera la mudanza: de los cambios que se vienen (no solo en mi casa nueva sino en mi vida nueva): lo que trato es de vivenciar el momento. Quiero sentirlo, que me inunden después los recuerdos de esta "otra mudanza más para la lista de mudanzas en mi vida". Quién sabe algún día, con quién pueda compartir este momento.
20 abr 2011
La decisión de la indecisión
A lo largo de nuestra vida tenemos que tomar decisiones.
Me animaría a decir, que desde que nacemos nos enfrentamos a situaciones en las cuales tenemos que elegir.
Elegimos nacer o quedarnos en la comodidad de un liquido cálido en la panza de mamá.
Elegimos jugar con la pelota roja o con la azul.
Elegimos la barbie deportiva o la barbie que va de fiesta.
Elegimos jugar a la maestra o a la doctora.
Elegimos el par de medias rosadas o las blancas.
Elegimos ir al colegio de trenzas o de pelo suelto.
Elegimos enojarnos con mamá y papá cuando nos retan o elegimos aprender de esos límites.
Elegimos entre todas las chicas del colegio quien va a ser nuestra mejor amiga.
Elegimos a quienes queremos de invitados a nuestro cumpleaños.
Elegimos nuestro súper heroe favorito o nuestro dibujo animado preferido.
Elegimos la música que nos emociona llegada la adolescencia.
Elegimos que carrera estudiar o que hacer mientras decidimos el futuro.
Elegimos un trabajo y muchas veces a costo de dejar otro.
Elegir, elegir elegir. De eso se trata la vida.
Es verdad que muchas de esas veces en las que nos enfrentamos a una decisión; la misma puede estar condicionada por cosas externas. Por las personas que nos rodean, por las limitaciones, etc.
También es cierto que muchas veces (muchas!) al elegir, nos "equivocamos". Elegimos, al parecer, "mal". Y sufrimos las consecuencias de ese "error".
Pero acá me detengo. Creo que el mayor error, la más grande equivocación no es elegir la opción que no corresponde y que trae consecuencias "mala" o "negativas". No, para nada. Porque a fin de cuentas, uno arriesga. Se tira a la pileta. Elige avanzar. Y cuando se elige así, a pesar de esas consecuencias seudonegativas, se elige crecer.
Lo malo no está en tomar "decisiones erradas". Para nada.
Creo que el mayor error esta cuando decidimos quedarnos en la indecisión.
Quedarse estancado. Ni retroceder ni avanzar. Quedarse en standby. Paralizarse. Porque cuando nos detenemos. Detenemos el mundo entero. Nuestro mundo. Nuestra vida. A nosotros mismos.
Pero claro!. El NO elegir es la decisión más fácil de todas!! No se corren riesgos. Aparentemente, no hay consecuencias que sufrir. Uno esta cómodo. Flotando en un burbuja. Pero....es una burbuja de imprecisión. Una burbuja que cuando explota (porque indefectiblemente va a explotar en algún momento), nos tira sobre el piso duro. Nos enfrenta de golpe con las consecuencias, no solo de tomar decisiones equivocadas, sino con las consecuencias de no haber elegido lo adecuado tampoco.
Por eso es preferible elegir y equivocarse que no haber elegido nunca. Es preferible arriesgarse y tomar decisiones que no haberse nunca jugado por nada en la vida!
Ya lo dijo Borges una vez....
En todo intento hay el riesgo de fracasar. Pero los riesgos se han de tomar, porque el mayor peligro en esta vida es no arriesgar nada.
Porque el que nada arriesga nada hace...nada tiene...nada es.
Tal vez pueda ahorrar el sufrimiento y dolor pero a fin de cuentas no puede aprender, ni sentir, ni cambiar, ni crecer, ni amar, ni vivir.
Por eso hoy elijo seguir. Avanzar.
Hoy, al menos sólo por hoy elijo no llorar.
Hoy, al menos sólo por hoy, elijo abrir la ventana y disfrutar del día nublado. De la lluvia de otoño sin protestar porque el sol no se asoma.
Hoy, al menos sólo por hoy, elijo regalarle una sonrisa a todas esas personas que me cruzo a diario.
Hoy, al menos sólo por hoy, voy a encender la radio y bailar descalza y en pijamas y no parar hasta que me duela la panza de tanta risa.
Hoy (no sé mañana) elijo elegir.....
Me animaría a decir, que desde que nacemos nos enfrentamos a situaciones en las cuales tenemos que elegir.
Elegimos nacer o quedarnos en la comodidad de un liquido cálido en la panza de mamá.
Elegimos jugar con la pelota roja o con la azul.
Elegimos la barbie deportiva o la barbie que va de fiesta.
Elegimos jugar a la maestra o a la doctora.
Elegimos el par de medias rosadas o las blancas.
Elegimos ir al colegio de trenzas o de pelo suelto.
Elegimos enojarnos con mamá y papá cuando nos retan o elegimos aprender de esos límites.
Elegimos entre todas las chicas del colegio quien va a ser nuestra mejor amiga.
Elegimos a quienes queremos de invitados a nuestro cumpleaños.
Elegimos nuestro súper heroe favorito o nuestro dibujo animado preferido.
Elegimos la música que nos emociona llegada la adolescencia.
Elegimos que carrera estudiar o que hacer mientras decidimos el futuro.
Elegimos un trabajo y muchas veces a costo de dejar otro.
Elegir, elegir elegir. De eso se trata la vida.
Es verdad que muchas de esas veces en las que nos enfrentamos a una decisión; la misma puede estar condicionada por cosas externas. Por las personas que nos rodean, por las limitaciones, etc.
También es cierto que muchas veces (muchas!) al elegir, nos "equivocamos". Elegimos, al parecer, "mal". Y sufrimos las consecuencias de ese "error".
Pero acá me detengo. Creo que el mayor error, la más grande equivocación no es elegir la opción que no corresponde y que trae consecuencias "mala" o "negativas". No, para nada. Porque a fin de cuentas, uno arriesga. Se tira a la pileta. Elige avanzar. Y cuando se elige así, a pesar de esas consecuencias seudonegativas, se elige crecer.
Lo malo no está en tomar "decisiones erradas". Para nada.
Creo que el mayor error esta cuando decidimos quedarnos en la indecisión.
Quedarse estancado. Ni retroceder ni avanzar. Quedarse en standby. Paralizarse. Porque cuando nos detenemos. Detenemos el mundo entero. Nuestro mundo. Nuestra vida. A nosotros mismos.
Pero claro!. El NO elegir es la decisión más fácil de todas!! No se corren riesgos. Aparentemente, no hay consecuencias que sufrir. Uno esta cómodo. Flotando en un burbuja. Pero....es una burbuja de imprecisión. Una burbuja que cuando explota (porque indefectiblemente va a explotar en algún momento), nos tira sobre el piso duro. Nos enfrenta de golpe con las consecuencias, no solo de tomar decisiones equivocadas, sino con las consecuencias de no haber elegido lo adecuado tampoco.
Por eso es preferible elegir y equivocarse que no haber elegido nunca. Es preferible arriesgarse y tomar decisiones que no haberse nunca jugado por nada en la vida!
Ya lo dijo Borges una vez....
En todo intento hay el riesgo de fracasar. Pero los riesgos se han de tomar, porque el mayor peligro en esta vida es no arriesgar nada.
Porque el que nada arriesga nada hace...nada tiene...nada es.
Tal vez pueda ahorrar el sufrimiento y dolor pero a fin de cuentas no puede aprender, ni sentir, ni cambiar, ni crecer, ni amar, ni vivir.
Por eso hoy elijo seguir. Avanzar.
Hoy, al menos sólo por hoy elijo no llorar.
Hoy, al menos sólo por hoy, elijo abrir la ventana y disfrutar del día nublado. De la lluvia de otoño sin protestar porque el sol no se asoma.
Hoy, al menos sólo por hoy, elijo regalarle una sonrisa a todas esas personas que me cruzo a diario.
Hoy, al menos sólo por hoy, voy a encender la radio y bailar descalza y en pijamas y no parar hasta que me duela la panza de tanta risa.
Hoy (no sé mañana) elijo elegir.....
10 abr 2011
Cambiando aires
Todo cambia y no es novedad. Qué temita!
Según la teoría sistémica, hay dos tipos de cambios. El cambio de primer orden, que es el que se genera dentro de un mismo sistema. En realidad, es un cambio que solo mantiene el equilibrio del sistema sin sumar ni restar nada. Pero el que me interesa ahora, es el cambio de segundo orden.
Este segundo tipo de cambio es el que altera todo el sistema, lo renueva. Es el cambio propiamente dicho.
Los entendidos del tema dicen que este tipo de cambio es capaz de generar nuevas estructuras.
Por supuesto que hay cambios que no los buscamos y cambios que se generan por decisiones propias. Pero ese es otro tema.
Cuestión que mi vida ultimamente cambiaba, pero desde un primer orden. El caos seguia. Necesitaba urgente generar un cambio del segundo tipo. Cambiar, pero cambiar posta. Renovarme, por dentro y por fuera.
Hace poco hice un listado de las cosas que queria para mi. El jueves las volvi a leer. Me di cuenta que muchas de esas cosas las paso por alto y no hago absolutamente nada para que sucedan.
Como por ejemplo el de mi casa, mi lugar. Hace tiempo que deberia haberme mudado y siempre me estanco en la busqueda de un lugar nuevo. Otro ejemplo es el de conocer al menos tres personas que influyan de manera positiva en mi vida y utlimamente solo conozco personas lastiman mi corazón (que sabemos que esta en proceso de recuperación). Y claro, esas personas y todas esas cosas que tanto quiero no van a aparecer por arte de magia ni caer del cielo. Ojala asi fuera! Pero no.
Cuestion es que me puse en camapaña para comenzar a generar cambios reales en mi vida. Y como cuesta! Porque todos saben, que los cambios duelen. Cambiar implica renunciar algo. Elegir entre disyuntivas que casi siempre son excluyentes.Cuando elegimos cambiar, todo a nuestro alrededor se transforma.
Necesitaba un espacio. Una suerte de retiro espiritual para encontarme conmigo misma. Para leer con pausa esa larga lista y repasar cada rincon de mi mente y de mi corazón. Necesitaba saber realmente que quiero para mi vida y si eso que quiero es lo que realmente necesito para mi vida, y para ser feliz.
Agarre un bolso. Lo llene de cosas basicas, ropa comoda sobre todo. No estaba en mis planes tener ningún tipo de fiesta que no sea unicamente con mis pensamientos. Me fui a retiro. Tome el primer bus disponible y casi sin pensarlo me fui sin rumbo fijo.
Llegar a MiRefugio (como le digo yo) fue realmente mágico. Lo que senti al pisar el suelo de ese lugar es indescriptible... Más de 300 hectáreas de todo verde. Silencio. Absoluto silencio que aveces lo decoraban pajaros y los relinchos de caballos a lo lejos. El aroma de campo me inundaba. Las flores que sobrevivían al comienzo del otoño formaban un cortejo a mis pies mientras atravesaba un semi camino de tierra y pasto.
Una mezcla de miedo y ansiedad al saber que este era mi finde. Un fin de semana decisivo. Un fin de semana donde al fin iba a estar sola conmigo misma. Y este podía ser el peor de los finales o el mejor comienzo de una nueva vida...
Según la teoría sistémica, hay dos tipos de cambios. El cambio de primer orden, que es el que se genera dentro de un mismo sistema. En realidad, es un cambio que solo mantiene el equilibrio del sistema sin sumar ni restar nada. Pero el que me interesa ahora, es el cambio de segundo orden.
Este segundo tipo de cambio es el que altera todo el sistema, lo renueva. Es el cambio propiamente dicho.
Los entendidos del tema dicen que este tipo de cambio es capaz de generar nuevas estructuras.
Por supuesto que hay cambios que no los buscamos y cambios que se generan por decisiones propias. Pero ese es otro tema.
Cuestión que mi vida ultimamente cambiaba, pero desde un primer orden. El caos seguia. Necesitaba urgente generar un cambio del segundo tipo. Cambiar, pero cambiar posta. Renovarme, por dentro y por fuera.
Hace poco hice un listado de las cosas que queria para mi. El jueves las volvi a leer. Me di cuenta que muchas de esas cosas las paso por alto y no hago absolutamente nada para que sucedan.
Como por ejemplo el de mi casa, mi lugar. Hace tiempo que deberia haberme mudado y siempre me estanco en la busqueda de un lugar nuevo. Otro ejemplo es el de conocer al menos tres personas que influyan de manera positiva en mi vida y utlimamente solo conozco personas lastiman mi corazón (que sabemos que esta en proceso de recuperación). Y claro, esas personas y todas esas cosas que tanto quiero no van a aparecer por arte de magia ni caer del cielo. Ojala asi fuera! Pero no.
Cuestion es que me puse en camapaña para comenzar a generar cambios reales en mi vida. Y como cuesta! Porque todos saben, que los cambios duelen. Cambiar implica renunciar algo. Elegir entre disyuntivas que casi siempre son excluyentes.Cuando elegimos cambiar, todo a nuestro alrededor se transforma.
Necesitaba un espacio. Una suerte de retiro espiritual para encontarme conmigo misma. Para leer con pausa esa larga lista y repasar cada rincon de mi mente y de mi corazón. Necesitaba saber realmente que quiero para mi vida y si eso que quiero es lo que realmente necesito para mi vida, y para ser feliz.
Agarre un bolso. Lo llene de cosas basicas, ropa comoda sobre todo. No estaba en mis planes tener ningún tipo de fiesta que no sea unicamente con mis pensamientos. Me fui a retiro. Tome el primer bus disponible y casi sin pensarlo me fui sin rumbo fijo.
Llegar a MiRefugio (como le digo yo) fue realmente mágico. Lo que senti al pisar el suelo de ese lugar es indescriptible... Más de 300 hectáreas de todo verde. Silencio. Absoluto silencio que aveces lo decoraban pajaros y los relinchos de caballos a lo lejos. El aroma de campo me inundaba. Las flores que sobrevivían al comienzo del otoño formaban un cortejo a mis pies mientras atravesaba un semi camino de tierra y pasto.
Una mezcla de miedo y ansiedad al saber que este era mi finde. Un fin de semana decisivo. Un fin de semana donde al fin iba a estar sola conmigo misma. Y este podía ser el peor de los finales o el mejor comienzo de una nueva vida...
29 mar 2011
Tonta
Hay muchas cosas que no son aconsejables cuando se trata de un ex.
Llamadas por teléfono. Acechar su cuenta de face, twitter, o cualquier tipo de red social (incluida Linkedin.). Googlearlo (sí, también hice eso).
Todo venia controlado. Pero el fin de semana largo, derrapé.
Había programado para cada día, actividades distintas con tal de no ocupar mi mente ni un segundo en extrañarlo. Fui al shooping, visite a mi hermana que vive en provincia, fui al cine, aproveche el sol otoñal en la costanera, etc. En vano. Cada cosa, cada lugar, cada aroma! todo me hacia recordarlo, extrañarlo, necesitarlo...y amarlo más...a la distancia.
La cagué con un llamado telefónico que NUNCA tuve que haber hecho. Un llamado del cual disfrute y me reí, excepto...que como muchas cosas... tiene un final...una despedida y duele. Y dolió como la #$"%@$&%/@($&"Q. Sí, mucho.
Pero todo suma para este bendito Proceso de duelo (que duele). Supongo que derrapar es parte de todo. Lo bueno es que después de la caída, me volví a levantar y pude remontar el finde y disfrutar.
Eso sí. Estuve a un Enter de mandarle este video.
Tranquilos. No lo hice.
Igual...espero que sea Tonta....
Llamadas por teléfono. Acechar su cuenta de face, twitter, o cualquier tipo de red social (incluida Linkedin.). Googlearlo (sí, también hice eso).
Todo venia controlado. Pero el fin de semana largo, derrapé.
Había programado para cada día, actividades distintas con tal de no ocupar mi mente ni un segundo en extrañarlo. Fui al shooping, visite a mi hermana que vive en provincia, fui al cine, aproveche el sol otoñal en la costanera, etc. En vano. Cada cosa, cada lugar, cada aroma! todo me hacia recordarlo, extrañarlo, necesitarlo...y amarlo más...a la distancia.
La cagué con un llamado telefónico que NUNCA tuve que haber hecho. Un llamado del cual disfrute y me reí, excepto...que como muchas cosas... tiene un final...una despedida y duele. Y dolió como la #$"%@$&%/@($&"Q. Sí, mucho.
Pero todo suma para este bendito Proceso de duelo (que duele). Supongo que derrapar es parte de todo. Lo bueno es que después de la caída, me volví a levantar y pude remontar el finde y disfrutar.
Eso sí. Estuve a un Enter de mandarle este video.
Tranquilos. No lo hice.
Igual...espero que sea Tonta....
26 mar 2011
Taller de Letras (y otras palabras cruzadas)
Abrí la ventana. Dejé que el sol entrara. Puse música. Pinté mándalas. Salí a la esquina. Caminé por el parque que tengo cerca de casa. Miré, por si acaso, en las góndolas del mercado chino.
Le pregunté a Gudi, el encargado de mi edificio.
Pero nada… Mi "musa" no aparecía por ninguna parte.
Resignada me senté frente a la compu mirando el monitor en blanco.
Tenía en mi cabeza una sopa de letras y necesitaba tomar de ella para escupirla com mis dedos sobre el teclado.
Pero nada…
Abro el msn. Veo a un buen amigo conectado al msn. Él escribe y me gusta como lo hace.
Le podría preguntar cómo hacer para no caer en el “Había una vez…”, o que me alquile alguna musa que le sobre. Lo saludo. Le pregunto si lo interrumpo, y una vez que me devuelve su amigable “no hay problema”, le explico:
Sofi dice:
- Desde ayer que tengo terribles ganas de escribir mucho, pero mucho. Pero me falta inspiración.
Hoy, cuando viajaba en el bondi pensaba mucho en eso. Como no tenía lápiz y papel escribí las ideas en mi mente. Y ahora aca estoy, anotando en mi libreta palabras sueltas.
Te paso alguna vez eso de tener tantas cosas que decir y no encontrar las palabras?
Gastón dice:
- No, lo que sí me ha pasado es de tener un montón de palabras y no tener dónde escribirlas.
Sofi dice:
- Ok, entonces son cosas que me pasan solo a mí.
Gastón dice:
- A vos sola no. A todos los que escribimos y/o queremos y/o necesitamos y/o deseamos escribir.
Sofi dice:
- Mierda!!! Necesito sacarme esto de encima y no sé cómo…Necesito escribir. Necesito decir muchas cosas, sino, hoy no duermo.
Demora en responder, por lo que intuyo que esta pensando cada una de sus próximas palabras. Escribe:
Gastón dice:
- Para la ausencia de palabras hacete amiga de un diccionario de sinónimos.
Todo lo que tenés en tu cabeza, empezá a escribirlo sin orden y sin pausa.
Olvidate de las comas, puntos, mayúsculas y demás coordenadas.
No pienses en nada y sentí todo lo que estás escribiendo
Emborrachate en el teclado y escribí hasta la última resaca literaria.
Sofi dice:
- Como lo decís… suena tan fácil… pero no sé…
Quizás termine escribiendo este diálogo.
Gastón dice:
- Te parece?
Vos decís para usarlo tipo Taller literario?
Sofi dice:
- Puede ser para eso y que le sirva a alguien más…
O puede servirme a mí para ganarle esta vez a la pantalla en blanco.
Gastón dice:
- Bueno, entonces ya le ganaste!!!
Sofi dice:
- Jajaja…
Es verdad!!!
Gracias por las palabras cruzadas!!!
A las musas no hay que buscarlas.
Las musas se encuentran a nuestro alrededor.
Sólo hay que estar atentos a su aparición… o ver si están “conectadas”.
Gracias Gastón.
Le pregunté a Gudi, el encargado de mi edificio.
Pero nada… Mi "musa" no aparecía por ninguna parte.
Resignada me senté frente a la compu mirando el monitor en blanco.
Tenía en mi cabeza una sopa de letras y necesitaba tomar de ella para escupirla com mis dedos sobre el teclado.
Pero nada…
Abro el msn. Veo a un buen amigo conectado al msn. Él escribe y me gusta como lo hace.
Le podría preguntar cómo hacer para no caer en el “Había una vez…”, o que me alquile alguna musa que le sobre. Lo saludo. Le pregunto si lo interrumpo, y una vez que me devuelve su amigable “no hay problema”, le explico:
Sofi dice:
- Desde ayer que tengo terribles ganas de escribir mucho, pero mucho. Pero me falta inspiración.
Hoy, cuando viajaba en el bondi pensaba mucho en eso. Como no tenía lápiz y papel escribí las ideas en mi mente. Y ahora aca estoy, anotando en mi libreta palabras sueltas.
Te paso alguna vez eso de tener tantas cosas que decir y no encontrar las palabras?
Gastón dice:
- No, lo que sí me ha pasado es de tener un montón de palabras y no tener dónde escribirlas.
Sofi dice:
- Ok, entonces son cosas que me pasan solo a mí.
Gastón dice:
- A vos sola no. A todos los que escribimos y/o queremos y/o necesitamos y/o deseamos escribir.
Sofi dice:
- Mierda!!! Necesito sacarme esto de encima y no sé cómo…Necesito escribir. Necesito decir muchas cosas, sino, hoy no duermo.
Demora en responder, por lo que intuyo que esta pensando cada una de sus próximas palabras. Escribe:
Gastón dice:
- Para la ausencia de palabras hacete amiga de un diccionario de sinónimos.
Todo lo que tenés en tu cabeza, empezá a escribirlo sin orden y sin pausa.
Olvidate de las comas, puntos, mayúsculas y demás coordenadas.
No pienses en nada y sentí todo lo que estás escribiendo
Emborrachate en el teclado y escribí hasta la última resaca literaria.
Sofi dice:
- Como lo decís… suena tan fácil… pero no sé…
Quizás termine escribiendo este diálogo.
Gastón dice:
- Te parece?
Vos decís para usarlo tipo Taller literario?
Sofi dice:
- Puede ser para eso y que le sirva a alguien más…
O puede servirme a mí para ganarle esta vez a la pantalla en blanco.
Gastón dice:
- Bueno, entonces ya le ganaste!!!
Sofi dice:
- Jajaja…
Es verdad!!!
Gracias por las palabras cruzadas!!!
A las musas no hay que buscarlas.
Las musas se encuentran a nuestro alrededor.
Sólo hay que estar atentos a su aparición… o ver si están “conectadas”.
Gracias Gastón.
25 mar 2011
Pecados capitales (4)
Ansiosa.
Esto podría claramente incluirse en el apartado de Mambitos.
También es claro que voy a tener que pagar caro por la indulgencia a semejante pecado.
No. No se trata de ser ansiosa a secas. No es sólo eso.
Soy de las personas (tal vez la única) que no llegaron al segundo capítulo de un libro que necesitan (si o si) leer el final.
Hace poco me regalaron un libro. Y sí. Lo tengo que admitir. Trate de controlar el impulso. Luche con mi mente. Pero me ganó la ansiedad y ese mambito de tener que leer el último párrafo antes de continuar.
Curiosamente, el único idioma romántico que Felipe no habla es el italiano. Pero se lo digo de todas formas, justo cuando vamos a saltar al agua.-Attraversiamo - le digo.Crucemos al otro lado.
22 mar 2011
Esto quiero que me pase! (II)
El domingo me desperté bien. Eso es buena señal. Medio dormida fui a la cocina, me prepare un café y agarre unas magdalenas de chocolate que iban a ser parte de mi desayuno.
Pase por la puerta de la sala de estudio y ahí estaba mi lista pegada con una cinta adhesiva.
Todavía tenia tachaduras y sobre escritos. Ninguno es más importante que otro. Todos valen por igual, todos hablan un poco de mí, o de esos sueños olvidados. La volví a leer. Decía algo así:
Esto quiero que me pase:
- Mudarme y tener Mi lugar.
- Ser psicóloga (ya me falta poquito)
- Leer al menos cinco libros interesantes.
- Hacer ejercicios durante al menos un mes (nunca aguanté más que eso en un gym).
- Ayudar grandemente a alguien.
- Estudiar locución y tener un programa de radio (de nuevo).
- Re- Aprender a tejer
- Comprarme una bicicleta
- Escribir un libro
- Viajar
- Tener una casa en el campo
- Conocer la nieve
- Leer la Divina Comedia en su versión original.
- Re-Aprender italiano y portugués
- Tirarme de un paracaídas
- Hacer un curso de alfarería
- Conocer tres personas que influyan positivamente en mi vida este año
- Aprender a cocinar
- Aprender a Amar ( y si coincide con alguien que me Ame, perfecto!)
Y al final termine escribiendo, Y el cuore contento!
Y vos que escribiste en tu lista?
19 mar 2011
Esto quiero que me pase!
- Bueno, pero yo ahora siento que ya no tengo nada. Siento que mis manos están vacías...y duele!. Ya no tengo nada...no tengo nada para ofrecer....
Hago una pausa para secar una lagrima y le sigo diciendo:
- Yo solo quiero volver a estar con él. Me encantaría que volvamos a estar juntos..Ahora que no estamos juntos....siento que tengo que volver a empezar, no tengo ganas...no tengo fuerzas....ya nada me importa...
Ella me mira por sobre sus anteojos y me pregunta:
- Y como sería volver a estar con él?
- Y...no sé...me imagino los dos juntos...haciendo las cosas que hacíamos (en mi mente nos imagino los dos cenando nuestros platos favoritos un sábado a la noche en Acoyte y Rivadavia o un domingo a la tarde mirando una peli ). Ayudándolo a cumplir sus sueños. Yo lo estaría acompañando. Él seria feliz y yo también al ver que él es feliz al cumplir sus metas...algo así supongo..Hasta no me importaría sacar a pasear el perro que tanto se que quiere tener!!
Ella vuelve a mirarme por sobre sus anteojos añejos, esta vez con los ojos más abiertos y recalca algunas palabras que terminaba de decir:
- Sus sueños....lo acompañas....sus metas....su perro....y vos? Que te gustaría a vos Sofia? Que es lo que soñas vos Sofia? Porque estudias? Que es lo que queres? Que te haría feliz a vos?
La mire desconcertada. Me enoje conmigo misma por haber dicho semejante cosa! Yo! Sofía Samsa, la que no hace más de tres años tenia una vida llena de sueños! La que se despertaba todos los días con una sonrisa y se sentía realmente feliz y tenia un futuro envidiable! Yo había dicho semejante disparate!!?? Cuándo fue que deje de soñar? Cuando fue que deje que las circunstancias me opacaran?
Me fui de la sesión ese día pensando Qué es lo que quería para mi...
Y hoy no es primero de enero, ni que yo sepa es el comienzo de un calendario chino o maya. Pero para mi Hoy es el principio de todo lo que está por venir.
No voy a mentir. Todavía sigo angustiada y con dolor por pérdidas y circunstancias de estos últimos meses. Todavía tengo varias cositas que ir acomodando...Pero Paso a paso Sofi, me lo repito continuamente.
También estos últimos días me pasaron cosas buenas. Quienes me conocen saben cuanto odio los días lunes. Sin embargo, si mi memoria no me falla, ya llevo dos lunes despertándome con una sonrisa ( y hablo de carcajadas incluidas).
Hace poco alguien me dijo Lloro cada vez que te leo... Quisiera revertir eso. Quisiera ser culpable de sonrisas más que de lagrimas.
Recién me senté. Tome una hoja y una birome.
En la parte superior izquierda escribí Esto quiero que me pase y debajo comencé a esbozar un listado de cosas. Metas quizás. Algunos las llaman Sueños y para otros parecerían utopías. Para mi fue simplemente parte de eso. De eso que quiero que me pase y que se, que como escribí muchas veces antes; yo juego un papel principal a la hora de que esas cosas sucedan.
Escribí una lista larga. La leí dos veces y la volví a leer. La pegué en la puerta de la sala de estudio. Se que a diario la voy a ver. Esto quiero que me pase me repetí a mi misma casi mascullando.
Fui al balcón, miré la luna. Feliz año nuevo Sofi! me dije y sonreí.
Hago una pausa para secar una lagrima y le sigo diciendo:
- Yo solo quiero volver a estar con él. Me encantaría que volvamos a estar juntos..Ahora que no estamos juntos....siento que tengo que volver a empezar, no tengo ganas...no tengo fuerzas....ya nada me importa...
Ella me mira por sobre sus anteojos y me pregunta:
- Y como sería volver a estar con él?
- Y...no sé...me imagino los dos juntos...haciendo las cosas que hacíamos (en mi mente nos imagino los dos cenando nuestros platos favoritos un sábado a la noche en Acoyte y Rivadavia o un domingo a la tarde mirando una peli ). Ayudándolo a cumplir sus sueños. Yo lo estaría acompañando. Él seria feliz y yo también al ver que él es feliz al cumplir sus metas...algo así supongo..Hasta no me importaría sacar a pasear el perro que tanto se que quiere tener!!
Ella vuelve a mirarme por sobre sus anteojos añejos, esta vez con los ojos más abiertos y recalca algunas palabras que terminaba de decir:
- Sus sueños....lo acompañas....sus metas....su perro....y vos? Que te gustaría a vos Sofia? Que es lo que soñas vos Sofia? Porque estudias? Que es lo que queres? Que te haría feliz a vos?
La mire desconcertada. Me enoje conmigo misma por haber dicho semejante cosa! Yo! Sofía Samsa, la que no hace más de tres años tenia una vida llena de sueños! La que se despertaba todos los días con una sonrisa y se sentía realmente feliz y tenia un futuro envidiable! Yo había dicho semejante disparate!!?? Cuándo fue que deje de soñar? Cuando fue que deje que las circunstancias me opacaran?
Me fui de la sesión ese día pensando Qué es lo que quería para mi...
Y hoy no es primero de enero, ni que yo sepa es el comienzo de un calendario chino o maya. Pero para mi Hoy es el principio de todo lo que está por venir.
No voy a mentir. Todavía sigo angustiada y con dolor por pérdidas y circunstancias de estos últimos meses. Todavía tengo varias cositas que ir acomodando...Pero Paso a paso Sofi, me lo repito continuamente.
También estos últimos días me pasaron cosas buenas. Quienes me conocen saben cuanto odio los días lunes. Sin embargo, si mi memoria no me falla, ya llevo dos lunes despertándome con una sonrisa ( y hablo de carcajadas incluidas).
Hace poco alguien me dijo Lloro cada vez que te leo... Quisiera revertir eso. Quisiera ser culpable de sonrisas más que de lagrimas.
Recién me senté. Tome una hoja y una birome.
En la parte superior izquierda escribí Esto quiero que me pase y debajo comencé a esbozar un listado de cosas. Metas quizás. Algunos las llaman Sueños y para otros parecerían utopías. Para mi fue simplemente parte de eso. De eso que quiero que me pase y que se, que como escribí muchas veces antes; yo juego un papel principal a la hora de que esas cosas sucedan.
Escribí una lista larga. La leí dos veces y la volví a leer. La pegué en la puerta de la sala de estudio. Se que a diario la voy a ver. Esto quiero que me pase me repetí a mi misma casi mascullando.
Fui al balcón, miré la luna. Feliz año nuevo Sofi! me dije y sonreí.
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